Estás sentado en la mesa con los libros abiertos y quieres estudiar, pero la concentración simplemente no aparece.Incluso los temas más simples parecen montañas infranqueables, y cada párrafo leído es un esfuerzo enorme. Si esto te suena familiar, no estás solo.La depresión puede hacer que incluso las tareas más básicas —como estudiar— se sientan como una sobrecarga casi insoportable. Vamos a explorar por qué ocurre…
